CONFENIAE en Respaldo a la Marcha del Sur, Levantamiento Indígena y Paro Nacional del Pueblo

Puyo, 8 de Agosto de 2015

La Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonia Ecuatoriana CONFENIAE expresa su respaldo incondicional al proceso de movilización que se realiza en el país, iniciado con la marcha del pueblo que partió el 2 de Agosto desde Tundayme, Zamora Chinchipe y recorre las provincias del sur y centro del país con destino a Quito, reivindicando las demandas de las bases frente a la mega minería en la Cordillera del Cóndor.

Como CONFENIAE hemos participado activamente desde el inicio de la caminata, más aun cuando nuestras bases se han sumado, especialmente la Nacionalidad Shuar de Zamora Chinchipe, así como delegaciones de jóvenes de las nacionalidades de las provincias de Napo, Pastaza y Morona Santiago. Durante el recorrido, un equipo de seguridad comunitaria de las nacionalidades Kichwa y Shuar encabeza la manifestación con sus lanzas, resguardando a nuestros hermanos.

Como regional orgánica de la CONAIE, ratificamos nuestro respaldo a la convocatoria al Levantamiento Indígena a iniciarse en los territorios el 10 de Agosto y al Paro Nacional del Pueblo el 13 de Agosto. Al respecto nos encontramos preparando distintas acciones en la Amazonía, principalmente en las provincias de Pastaza, Morona Santiago, Zamora Chinchipe. La decisión de participar es una resolución orgánica de la Asamblea Ordinaria Anual de la CONAIE del 17 y 18 de Agosto, tomada con plena consciencia y por el clamor de nuestras bases, frente a lo cual la dirigencia no puede desviarse de la voluntad popular. Convocamos a actuar con coherencia por el fortalecimiento del movimiento indígena y sin responder a intereses personales o particulares en detrimento de las aspiraciones de nuestras bases, porque tarde o temprano las bases y las futuras generaciones demandaran explicaciones y cuestionaran toda actitud contraria a sus legítimos intereses.

Con el peso histórico de nuestra herencia de lucha como pueblos ancestrales y organizaciones históricas, afirmamos la legitimidad del levantamiento indígena que en 1990 posicionó al Movimiento Indígena como actor protagónico del Ecuador y América Latina, y actualmente se mantiene como una medida genuina de exigibilidad de los derechos, cuanto estos son pisoteados por los gobiernos de turno. Demandamos un estado al servicio del pueblo y no uno a favor de los intereses económicos de las empresas, bancos, multinacionales y la burocracia de turno.

Hacemos un llamado además al levantamiento de la conciencia política crítica de nuestro pueblo, para exigir rectificaciones al gobierno de Alianza País en vista de los retrocesos en los derechos de los pueblos indígenas, trabajadores y sectores sociales, evidenciados en varios campos como la educación bilingüe, el extractivismo y otros. Es precisa una evaluación y critica profunda a los ocho años del proyecto de la Revolución Ciudadana, superando prácticas demagógicas y clientelares que no han sido saldadas y que mantienen al pueblo movilizado protestando por sus derechos.