“Es intolerable una sociedad en la cual se dispone de las vidas de mujeres y niñas como si fueran cosas desechables”

Boletín de prensa

D.M.Quito, 22 de diciembre de 2017

La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador – CONAIE, antes de nada, nos solidarizamos con la familia, amigos y seres queridos de la niña Emilia Benavides Cuenca oriunda de la provincial de Loja, quien supimos, con enorme dolor, que fue encontrada sin vida en Catamayo luego de su secuestro el pasado 15 de diciembre. Les acompañamos en el dolor, pero también en el compromiso para que se haga justicia y en la lucha para que no lamentemos ni una vida menos de niñas y mujeres.

Este caso aberrante que nos ha sensibilizado en lo más profundo, es una de las expresiones más brutales de cómo la violencia machista está instalada en nuestra sociedad. Porque no es un caso aislado, ni resultado de un acto de locura excepcional.

En Ecuador cada 58 horas una mujer es asesinada violentamente. Esto es producto de una cultura patriarcal y violenta, que dispone de los cuerpos y las vidas de las mujeres, lo cual está agravado por el hecho de que los agresores son – igual que en el caso de la pequeña Emilia – del entorno cercano a las victimas, en la amplia mayoría parejas, ex parejas o familiares.

Por ello queremos llamar a la conciencia de que el femicidio, el femicidio infantil como este caso, los abusos y las violaciones no son un problema que se resuelva únicamente por el “castigo” a los victimarios, como han querido posicionar algunas figuras utilizando políticamente este caso, sino que se requiere un amplio sistema de protección y prevención que hoy el Estado no garantiza, que permita a las mujeres y niñas denunciar la violencia y los abusos, sentirse seguras y protegerse frente a las reiteradas formas de violencia que acaban en femicidios.

Así como debe el Estado hacer un compromiso con resultados reales para desmantelar el esclavismo moderno que implica la trata de personas (que es muy mayoritariamente trata de mujeres para explotación sexual), así como las redes de pornografía infantil.

La violencia es un mecanismo inscrito en las instituciones para el control de la sociedad, y en especial de las mujeres, como sustento de un sistema que oprime y explota en lo laboral y en el ámbito lo doméstico, y estas pautas son reproducidas de forma permanente a través de una educación autoritaria, violenta, machista y racista. Por ello tenemos certeza que si el Estado no avanza hacia una Ley de Prevención de Violencia de Género, y se trabaja seriamente en la educación de nuestros niños y niñas para eliminar la idea de que los hombres pueden disponer de los cuerpos de las mujeres, mientras las mujeres deben ser dóciles y reservadas, esto no cambia.

Reafirmamos nuestra posición en luchar contra la violencia de género en el campo y la ciudad, para transformar tanto el marco institucional que ha fallado en la protección de los derechos de las mujeres y niñas, como para que nuestros sistemas comunitarios sean cada vez más equitativos y reconozcan las transformaciones que debemos generar para construir territorios libres de violencia y proteger lo más sagrado que tenemos: el derecho a una vida libre y digna.

La lucha por la eliminación de toda forma de violencia de género, y en particular contra su forma más extrema que es el femicidio, es un compromiso de la CONAIE, para la construcción de un Estado plurinacional, igualitario y de pleno ejercicio de los derechos.

 

Por el Consejo de Gobierno

Jaime Vargas

PRESIDENTE CONAIE

 

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