Alberto Picuasi y el drama de la inmigración

D.M. Quito, 08 de abril de 2019

Boletín de prensa 

La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, CONAIE, se solidariza con la familia de Luis Alberto Picuasi Guaján, migrante indígena ecuatoriano de 34 años, oriundo de la Comunidad Guanansi, de Otavalo (Imbabura), quien murió en un confuso hecho registrado en Santiago de Chile el pasado jueves 04 de abril de 2019, en un contexto entre miembros de Carabineros e inspectores municipales con comerciantes ambulantes en el sitio conocido como las inmediaciones del Metro ULA (Comunidad Estación Central).

En el actual panorama político y económico las grandes ciudades latinoamericanas tienen un desborde del flujo migratorio, la búsqueda de mejores condiciones de vida y los obstáculos para insertarse en el mercado laboral formal para sobrevivir en otro país, lleva a las familias a optar por el comercio informal y ambulante como única alternativa. La muerte de nuestro compatriota Luis Alberto Picuasi Guaján nos lleva a reflexionar sobre este trasfondo dramático de la inmigración.

Condenamos este hecho contra nuestros hermanos migrantes que trabajan de forma honesta vendiendo sus productos en las calles y plazas de otros países, en este caso, al tratarse de un miembro kichwa otavaleño, pues esta comunidad migrante es considerada como la más extensa de origen ecuatoriano y que se dedica principalmente a la venta de artesanías de gran calidad a lo largo del mundo.

De forma sistemática, las políticas y ordenanzas municipales aplicadas en las ciudades capitales latinoamericanas en cuanto se refieren al control del comercio informal, arremeten contra los derechos humanos, el derecho al trabajo y la búsqueda de una vida digna de quienes son comerciantes ambulantes. En este proceso de persecución y hostigamiento, ejecutados por la fuerza pública y municipal, es donde se producen estos lamentables hechos de violencia y abusos de poder.

Alberto Picuasi, al igual que muchos vendedores ambulantes era un trabajador honesto que protegió hasta el último su mercadería de ser decomisada. Su muerte no debe quedar impune, pedimos a las autoridades del hermano país celeridad en la investigación por el esclarecimiento de la verdad en este hecho y exigimos justicia por la muerte de nuestro compañero indígena que estaba radicado hace 7 años en Chile junto a su familia que hoy queda en total desamparo.

CONAIE COMUNICACIÓN